5/25/2014

Algo salvaje

La ilustración sobre estas líneas fue lo más cercano que pude encontrar para acompañar a este relato. Realizada por Todd LockWood, es una buena representación de un mago pero poco tiene en común con el que describo en mi texto. No contaré más pues la narración es realmente corta, aunque está llena de magia intensa.

11/11/2013

Y llegó con la lluvia

De todo lo que he leído de ficción científica una de las sensaciones que me ha dejado es que los sentimientos de los personajes se muestran de una forma un tanto rígida. Esto depende de autores y obras, por supuesto, pero la impresión de que lo científico da una pátina de frialdad y distancia a una narración insiste en aparecer en mi mente. Teniendo presente esta idea, cuando se me presentó la oportunidad de participar en el XI concurso de Microcuento Fantástico miNatura de este año, quise escribir una historia de ciencia ficción pero tratando de reforzar el lado más emocional del argumento. De ese intento salió el relato breve que les dejo aquí, la breve historia de un reencuentro bajo la lluvia. No les adelanto más, que es muy corto. La ilustración, titulada A robot girl washes in the rain, es una creación de David Finley.

11/08/2013

Ciudad sin estrellas, de Montse de Paz


Es curioso, no recuerdo haber leído otro premio Minotauro antes que esta Ciudad sin estrellas. No ha sido a propósito, se lo aseguro. Cosas de la vida, nada más. Lo importante es que, en esta entrada, les ofrezco la reseña de una obra de ciencia ficción española galardonada. Y ya saben cómo me gusta hacer las reseñas: largas y con atención al detalle. De lo contrario, esto no sería un análisis digno de ProseRage.

9/23/2013

¿Quién se lamenta por la ciencia ficción?


Yo no, aunque hubo un tiempo en el que sí me tomaba el respeto al género más a pecho. Supongo que quedan seguidores que todavía mantienen ese fervor. Lectores veteranos que han invertido años en leer ciencia ficción y hoy día se encuentran con que hay una especie de vergüenza generalizada a llamarla por su nombre. Ahora lo que se usa son descendientes o sucedáneos: todo son fantasías distópicas, romances paranormales, ucronías urbanas o cualquier otro término churrigueresco que pueda inventar el marketing. Es lo que toca en la era de lo políticamente correcto, el lenguaje vacuo pero retorcido y el desprecio a las humanidades. Quizá François Baranger no tenga reparos en calificar la ilustración que encabeza este artículo —su obra Dominium ready to cast off— como lo que parece. Por mi parte, quizá no esté muy preocupado por la conservación y uso apropiado de la etiqueta ciencia ficción, pero sí me puedo permitir hablar del asunto.