5/15/2011

Maldito sea tu nombre

Está visto que el dios buscador no le apetece recuperarme las entradas perdidas en el desastre del jueves. Pero mientras dudo en recuperarlas o no, aquí les aviso de que el blog Infectados sigue publicando los relatos participantes a su concurso. Entre ellos el mío, numerado como dieciséis, aunque no hay un quince anterior (se les ha colado el gazapo).
Es el último relato en esta entrada. No obstante, pongo dentro de este post el relato, con un mejor formato de texto (más ancho y mejor organización de los párrafos). Son invitados a comentar tanto en este blog como en Infectados. El día de las votaciones se acerca...

Maldito sea tu nombre

Entró en el recibidor. Novísimo, pulcro, y con la seguridad típica de un edificio de oficinas. ¡Ah! No tan habitual. Notaba el control mágico sobre los agentes, que podía zombificarlos en minutos.

Nada más verle, comenzaron a transformarse. Atravesó el control de acceso y corrió por las escaleras, logrando subir varios pisos hasta cruzarse con algunos totalmente alterados. El veneno urticante en las balas de su semiautomática los dejó aullando en el suelo. El dolor era lo más rápido para romper el embrujo.

“Planta trece... Seguro que aquí se pone emocionante.”

No los podía esquivar más. Lo que veía uno, lo veían todos. Pero se aprovecharía de su mente colmena. Mientras dejaba que se aproximaran, realizó una invocación. 

Surgió como un círculo de llamas y, sólo con aparecer, detuvo el avance de los zombificados. Percibían su poder, y sus cerebros trastocados dudaban. Retrocedían ante el extraño fuego que no quemaba, pero inflingía dolor. El espíritu rodeó a su convocante, como un muro incandescente. En segundos se expandió, barriendo a los zombis de alrededor cuyos gritos bestiales cambiaron a alaridos humanos. Protegido así, el brujo reanudó su marcha.

Faltaban varios pisos y todavía encontraba zombis en el camino. Había despedido al ente, su magia era agotadora. Con sorpresa, se percató de que las luces... ¡Parpadeaban! El ritual estaba avanzando. ¡No llegaría corriendo! Debería arriesgarse con un ascensor. 

“Al menos viajaré en primera ...”

Llamó a uno, e inició el conjuro más raro que conocía, la posesión de maquinaria. Con el control completo del ascensor, evitaría quedarse atrapado. Mientras, oía rugidos zombi cada vez más cerca.

Terminó, a tiempo para defenderse. Pateando y disparando, logró entrar en la cabina. Pulsó el último botón, sin dejar de apuntar su arma. Cuando el ascensor comenzó a subir, se apoyó contra la pared, cansado.

“Vamos, vamos...”

Era increíble, había llegado sin contratiempos. Con cuidado, oteó el entorno. No percibía nada, excepto una tremenda energía en el piso de arriba. No podía ser tan fácil ahora. 

“Venga ya. ¿Sólo tienes esclavillos torpes? Qué decepción.”

De repente, los sintió. ¡Muertos resucitados! Súbitamente, manos cadavéricas reventaron las columnas que les emparedaban, haciendo saltar una miríada de cascotes. Pero se quedaron cerca de la puerta del nivel superior. No eran idiotas, era él quien quería pasar.

Les observó un instante. Sus carnes resecas estaban cubiertas por protecciones, y empuñaban una especie de katana. Volarles la cabeza no serviría, sólo destrozándoles el corazón los abatiría. Miró en derredor suyo, buscando algo útil. ¡Ajá! ¡Una manguera contra incendios! Fue por ella despacio, los zombis vigilaban sus pasos. Al romper el cristal y apuntarles con la boca, se lanzaron por él. Abrió la válvula y, dirigiendo el chorro al revivido más cercano, convirtió el agua en un ariete de hielo, tirándolo por una ventana.

El segundo esquivó el chorro y saltó hacia él, obligándolo a tirar la manguera y la pistola. Empuñando su cuchillo militar, desvió por poco el primer mandoble y bloqueó el segundo. Un tremendo puñetazo del zombi le hizo trastabillar, pero así pudo sacar su revolver. El primer disparo, en la rodilla, y el monstruo perdió el equilibrio. Otro le arrancó la pierna de cuajo, y el chamán se le echó encima.

¡Forcejeaban! ¡Rodaban! Era una confusión de extremidades y filos danzantes. Finalmente, y tras recibir buenos cortes, pudo desarmarlo y arrancarle el peto. Tres balazos al corazón después, se incorporó, dolorido por demasiadas partes. Sólo unas puertas macizas, protegidas por magia, bloqueaban su paso.

Con su sangre, dibujó un pentagrama sobre ellas. Esa mágica figura multiplicó el efecto de su patada, reventando la madera. Las astillas volaron hacia el interior, y subió fatigado las escaleras que llevaban a la sala de la invocación.

Era enorme, sin columnas o tabiques, un considerable espacio enmarcado por grandes ventanales. Tras un altar, la hechicera le perforaba con la mirada. Hermosa, radiante, elegante, y con un extraño tocado, era toda una visión.

—Llegas tarde, brujillo —La mujer le sonrió despectivamente—. El ritual hace rato que terminó, y el Maestro está muy cerca...

La bruja miró al techo, hacia una extraña condensación vaporosa. Proyectaba un rayo de luz sobre un joven hipnotizado. Mierda, se había dejado su 9mm. Y sólo tenía una bala en el revolver, sin tiempo para recargar. Además, un muro mágico resguardaba al muchacho. 

“¿Protegerá contra caídas...?”

Con una sonrisa maquiavélica, extendió su mano izquierda hacia arriba, como si fuera una garra. Musitó su conjuro y simuló tirar hacia abajo. Crujiendo, el suelo bajo el muchacho se hundió con estrépito, desplomándose al piso inferior.

—¡No! ¡NO! —La bruja palideció, y levantó a una mujer joven del suelo. La agitó desesperada—. ¡Llámalos otra vez! ¡Que lo detengan!

Mientras, el haz buscaba otro objetivo frenéticamente.

—Mi señora... no... —¡Tenía una discípula! ¡Así había podido controlar a los zombis y hacer el ritual simultáneamente! La aprendiz cayó de rodillas, agotada, justo cuando la luz enfocaba hacia donde estaba.

Rayos multicolor rodearon a la joven y un tremendo restallido tiró de espaldas a ambos hechiceros, reventando los cristales de la gran estancia. Bokor, el ser de nombre maldito, había poseído a la joven. Su voz sobrenatural llenaba el lugar.

—¡CHAMÁN! ¡Has perdido tu oportunidad! —Miró a la bruja—. Prescindo de tu servidumbre, criatura lamentable. ¿Creíste que venía a iluminar a la humanidad? Verás como la someto a mi voluntad... ¡Gracias a TI!

En un fogonazo, la poseída desapareció. El brujo se incorporó y fue hacia la hechicera. Vio su rostro, retorcido de confusión. Bokor había roto su influjo sobre ella, ya no era su zombi.

—No te aflijas, no ha muerto nadie —El chamán la abrazó fuerte—. Todavía puedes redimirte.
—Yo... no puedo... —Comenzó a balbucear ella—.
—¡Sin chistar! Tu penitencia será ayudarme a cazar a ese cabrón —La cogió en brazos y se largo de allí rápido. Del desastre que se encargara la policía... Ya tendría bastante con evitar la guerra que Bokor quería desatar.

“Y el héroe salva a la pobre chica... malvada.
Vaya día.”

9 comentarios:

  1. Lo leí, pero me perdía fácilmente en varias partes, como que las imágenes mentales que me hago no son buenas, y no podía seguir bien la acción, pero probablemente es cosa mía, a ver qué opinan los demás... Además noté varios errores en el uso de los guiones y signos de puntuación, pero eso se mejora sin tanta dificultad. Yo tenía dudas sobre cómo usar los guiones, y eso de escribir mayúsculas luego de un guión, pero este artículo de la revista Axxón me sacó de varias dudas: http://axxon.com.ar/t-guionado.htm

    Es la primera vez que veo aquí un relato tuyo. ¿Y de qué temática en especial sueles escribir? Personalmente no me gustan los zombies, pero es interesante leer cosas nuevas. Un gusto. ¡Saludos!

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  2. Gracias por tu opinion y el enlace de axxon. Sin embargo, ese guion largo no existe mas que en los editores de texto, que lo sustituyen automaticamente. En blogger no he probado si es capaz de generarlo (sospecho que no). Eso si, intentare usarlo mejor.

    Me gustaria que me indicaras que errores de signos de puntuacion has visto, porque es algo en lo que no me suelo equivocar mucho.

    Y si no ves acentos en este comentario, es que le ha dado al navegador cambiarme el idioma del teclado en el cuadro de edicion, y no puedo meterlos...

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  3. Ah, y se me ha olvidado comentarte que diablos escribo. Tampoco me emocionan los zombis, pero bien utilizados pueden dar juego como recurso literario. Por ahora, me "limito" a relatos fantasticos, de cualquier estilo. He hecho otro par de relatos que han ido a otro concurso, cuya resolucion queda todavia lejana en el tiempo. Y tengo apuntes para otras tantas posibles historias, pero antes hay que afinar el estilo y la tecnica con relatos cortos.

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  4. Texto de Axxón:
    "Si se considera que el inicio no tiene relación directa con el parlamento anterior, el diálogo puede disponerse tal como se indicaba en el ejemplo [8 bis] [Nota: ver link Axxón]. Obsérvese, en el ejemplo que ofrecemos a continuación, que ponemos punto después de "lejos" y que el inciso del narrador comienza con mayúscula.

    "—Esto no puede continuar así. La cosa ha ido demasiado lejos. —Se levantó, al tiempo que se miraba las manos—. Tengo que sobreponerme, acabar con esta locura."

    Lo que veo en tus diálogos es que siempre, cuando abres guión para hacer una descripción, comienzas con mayúscula. Ejemplo:

    "-¡No! ¡NO! -La bruja palideció, y levantó a una mujer joven del suelo. La agitó desesperada. -¡Llámalos otra vez! ¡Que lo detengan!"

    Además, según lo que he aprendido, la forma correcta de escribir esto es:

    —¡No! ¡NO! —la bruja palideció, y levantó a una mujer joven del suelo. La agitó desesperada—. ¡Llámalos otra vez! ¡Que lo detengan!

    [Según mi apreciación las mayúsculas de "¡NO!" están bien, aunque ya estás haciendo el énfasis con los signos de admiración, pero supongo que quieres que el lector "escuche" ese grito más fuerte que el anterior "¡No!". Y nota que después del guión, cuando se describe lo que hizo la bruja, comienza con minúscula, pues el diálogo que le sigue, "¡Llámalos otra vez! ¡Que lo detengan!", está relacionado con lo primero. Además el punto después de "...desesperada—" está fuera de los guiones y no dentro y seguido de un espacio, como lo has escrito]

    Además en el quinto párrafo, de abajo hacia arriba, has acentuado la palabra "ti", y "ti" no puede llevar acento ortográfico pues no se puede confundir con otra palabra, al contrario de lo que pasa con "tu" y "tú".

    Bueno, apenas comienzo con esto de escribir y esto es en parte lo que he aprendido de gramática.

    Yo estoy usando Open Office y no tengo idea de cómo escribir el guión largo, así que lo que hago es copiarlo de un otro texto y lo voy pegando :D En Blogger creo que no se puede escribir.

    Yo hasta ahora no he participado en concursos de relatos, pero he mandado uno a una revista (NM) y me lo publicarán, según me dijeron, en agosto, pero aún queda lejos...

    Saludos.

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  5. Sí que te lo has mirado bien, sí. He echado un ojo a una novela que tengo aquí a mano y tiene usted razón, las frases entre guiones (las que se insertan en diálogos) tienen su último punto después del último guión que las enmarca. Así que no lo discuto, es muestra del rodaje que me falta.

    Sobre el ti, pues sí es posible que baile algún acento, a veces pongo "fué" sin pensar. Aprovecho aquí para que en los otros relatos competidores he encontrado faltas ortográficas y de organización de la narración de hacer llorar sangre. Pero bueno, también he visto buenas ideas, y muy adecuadas al género de terror.

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  6. ¿"...tiene usted..."? Dejémonos de formalismos, jaja. Supongo que con rodaje quieres decir escribir más. Y bueno, así es como mejoramos todos. Creo que en el caso de "fué", antes de hecho sí se escribía así, pero ya no se suele usar, y tal vez lo mismo pase con el "tí", que son rudimentos gramaticales. A mí también se me escapan en algunas ocasiones.

    Ah, vaya, y pues yo nunca he llorado sangre. Deberías de ir a El Vaticano, por tus estigmas oculares, jaja. Pero a veces casi lloro sangre pues hay algunos que parecen que se esfuerzan en escribir mal. Bueno, tampoco soy purista al respecto.

    Ojalá te vaya bien en el concurso!

    [Fíjate que no puse un signo de admiración: eso, y otras cosas, me resulta aceptable, siempre y cuando sea en comentarios]

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  7. Ante la duda del guión ya me he enterado de como poder ponerlo. La Wikipedia lo tiene bastante bien detallado, mira este enlace. De paso, he corregido el relato. Los guiones están en su sitio, y el acento espúreo ha sido eliminado.

    El concurso no me preocupa ganarlo, me interesa más que haya gente que lea lo que hago, que opine y así ir creando "imagen de marca".

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  8. Sí, veo que has cambiado los guiones y el "TÍ".

    Por cierto, he intentado en Open Office y no ha funcionado el "--" como sugiere Wikipedia, y sólo lo convierte en guión largo como se muestra en el siguiente ejemplo:

    --Omnia mea mecum porto –dijo Bías.

    Al principio no, ni cuando se usa después de una palabra. No sé si se trata sólo de mi caso.

    Creo que lo que queremos, quienes escribimos, es que nos lean, principalmente, que la gente disfrute, y también crear "imagen de marca" como dices, para que luego hasta puedan identificar nuestras historias con sólo ver el estilo característico, que claro, en las primeras fases de escritura, tomada ya más o menos en serio, aún no se nota bien.

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  9. Para que haga el cambio se debe hacer así:
    -No debe haber carácter alguno delante de los dos guiones (excepto sangrados o espacios).
    -No puede estar pegado a la palabra que lo sigue.

    Dicho de forma esquemática:

    [espacio/sangrado]--[espacio]

    Así sí realiza el cambio LibreOffice (una variante libre de OpenOffice). Una vez que hace la sustitución, ya puedes pegar la raya a la palabra que tenga después.

    Para que salga en blogger, tienes que usar la marca html — en el modo de Edición en HTML.

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