10/03/2011

La terrible verdad del superviviente

En esta entrada les ofrezco uno de los dos relatos que mandé al concurso IX Certamen Internacional de Microcuento Fantástico miNatura 2011, cuya resolución fue publicada el pasado día 30 de septiembre. Ninguno de los dos consiguieron ser premiados o estar entre los finalistas, pero los publico en ProseRage por si alguien quiere dar su opinión. No he corregido nada, excepto el formato de presentación. La ilustración es de Zachary Graves.

La terrible verdad del superviviente

Con un crujido, arrancó la tubería de su cabeza. Aún quedaba otra criatura que liquidar, y le miraba con ojos vagamente humanos. La lucha duró segundos: con una finta en el salto de la bestia, la rajó el vientre con su puñal y, aprovechando el dolor del monstruo, lo ensartó con su improvisada lanza. Muerta, resopló.

—Otro gran día en la oficina... ¿Qué suena?

Un rumor lejano le puso alerta de nuevo. Venía del sur de la ciudad. Lo reconocía, eran más mutantes.

—Joder, otra ronda...

Un sorbo de agua y una vianda después, estaba corriendo por entre las ruinas en descomposición de la urbe. Llegó, sigiloso, al lugar de la conmoción. Para su sorpresa, vio como una joven cercenaba garras con pericia mortal. Y una buena espada. Pero se estaba dejando arrinconar, y uno de esos seres se la acercaba por detrás. Se lanzó a romper el cerco, clavando el cilindro en el ojo de la más cercana. La chica, a su vez, percibió la amenaza sobre si. Se giró y segó al predador con un tremendo tajo horizontal. Al mirar al frente, se sorprendió. Sólo quedaban tres mutados en pie, y un hombre peleaba combinando movimientos extremos con cortes precisos. Gritando, se lanzó a ayudarle, y acabaron con el resto de forma casi sincrónica. Jadeante, le abrazó gritando.

—¡Existes! ¡Eres real!

Él, sorprendido, intento decir algo, pero la joven ya narraba, atropelladamente, su aventura para encontrarle.

—¡Era cierto! ¡Un hombre cazando bestias, sólo, durante años! ¡Es alucinante!

Él seguía sin entender.

—¿Años? ¿De cuantos años hablas?

No se sentía viejo ¡Estaba pletórico! Mejor incluso que antes de la plaga.

—¿Te infectaron? —preguntó ella.

—Me mordieron, hace ya... —Recordó.

—Entonces eres un inmune. ¡La plaga te cambió sin corromperte! Y te hizo fuerte.

El luchador solitario estaba abrumado. También él era un mutante, esa era la razón de su supervivencia. La chica percibió su turbación y le ofreció ir con su gente.

—¿Aceptarán a un monstruo como yo?

Replicó él con voz grave, a lo que la joven aventurera contestó con una cálida sonrisa:

—Todos somos mutantes.

3 comentarios:

  1. Aprovecho ser el primero (creo) en comentar para hacer observaciones que no sean redundantes.

    No sé si has tenido algún problema al darle formato al texto. Si es así como estaba escrito originariamente, decirte que (en mi opinión) algunas de las frases cortas habrían quedado mejor con un punto y aparte.

    El salto de personaje entre el hombre y la mujer (me ha parecido que existe) debería estar más marcado, para hacer notar el cambio de punto de vista. También es cierto que, en tan escasa longitud, creo que hubiese sido más acertado mantener la narración a través de él.

    Supongo que tenías un límite de palabras, en cuyo caso has (perdón por la expresión) malgastado algunas reforzando lo que los diálogos deberían decir por sí mismos (ese "Recordó.", por ejemplo). Y a la inversa (el "¿Qué suena?", a mí, me chirría).

    El encuentro entre los personajes es atropellado, y le habría marcado más la intensidad emocional (sobre todo la de él).

    Última crítica feroz. Mi versión de su final:
    "-Todos somos mutantes- le reveló la aventurera, con una cálida sonrisa."

    Perdón por la vivisección sin anestesia. Estas cosas es mejor hacerlas mediante mail o similar para poder explayarse en las explicaciones.

    Un saludo y mucha suerte en su próxima intentona.

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  2. El formato con el que lo mandé era nulo, pues el límite eran 25 líneas de texto (siempre son 25 en los certámenes de miNatura) y había que pegarlos en el correo electrónico sin floritura alguna.

    Lo peor de este relato es que lo tuve que recortar mucho, no me salió a la primera.

    Lo que dices de los puntos y aparte me parece que te refieres a los puntos suspensivos. Sí es posible que en un texto tan corto, tres veces ese signo de puntuación sea excesivo.

    Cierto que podría haberme centrado en el punto de vista del hombre, pero al querer huir de la primera persona intenté meter toda la "chicha" posible al texto.

    El final no puedo ponerlo como dices, pues la frase final perdería fuerza. A mi entender, debe ser el cierre.

    Gracias por tu análisis, pues ha sido constructivo.

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  3. Ufff... pues vaya con lo de las 25 líneas...
    Y me refería a puntos y aparte, queriendo decir que algunas de esas frases cortas que están dispuestas una tras otra se tuvieran que leer por separado. Pero claro, con la limitación de líneas es obvio que no era buena idea.

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