11/08/2013

Ciudad sin estrellas, de Montse de Paz


Es curioso, no recuerdo haber leído otro premio Minotauro antes que esta Ciudad sin estrellas. No ha sido a propósito, se lo aseguro. Cosas de la vida, nada más. Lo importante es que, en esta entrada, les ofrezco la reseña de una obra de ciencia ficción española galardonada. Y ya saben cómo me gusta hacer las reseñas: largas y con atención al detalle. De lo contrario, esto no sería un análisis digno de ProseRage.

ME RECUERDA A ALGO...
No es que haya leído muchas obras donde el escenario es una ciudad estado sobreviviendo a una era postapocalíptica. Lo que sí he visto han sido películas, y la primera gran referencia cinematográfica que evoqué al leer esta novela fue La fuga de Logan. El argumento no es el mismo pero tienen suficientes puntos en común como para poder ser comparables. Y durante la redacción de esta reseña me vinieron a la mente otros nombres significativos: Juez Dredd (los cómics y el film protagonizado por Karl Urban, no el bodrio ese con Stallone), Equilibrium y City of Ember.

Ojo, sólo estoy hablando de parecidos en algunos aspectos, nada más. "Ciudad sin estrellas" no es como las otras obras mencionadas, principalmente porque la ciencia ficción no termina de estar en el corazón del argumento. Montse de Paz ha usado al género de envoltorio para una historia juvenil que podría haberse situado, con cambios puramente cosméticos, en nuestra realidad.

PRESENTACIÓN DE BOLSILLO, NADA FUERA DE LO COMÚN
La edición de que dispongo es de bolsillo, la publicada bajo el sello Booket. Es decir, tamaño compacto, papel reciclado... Lo normal y más que suficiente. Cuando este título salió con la marca de Minotauro lo hizo en versión de tapa dura y sobrecubierta, formato en el que todavía puede adquirirse a través de la web de Planeta. El fotomontaje utilizado de portada es correcto pero insípido. Los edificios me parecen renders de finales del siglo pasado, la verdad. Especialmente notable el exceso de grises metalizados en sus fachadas y el fallo que han cometido al no rematar bien el trucaje: la cúpula está detrás de los edificios, no conteniéndolos. Las portadas de los bolsilibros de Bruguera que reseñé hace ya varios meses son bastante más sugerentes.

En resumen, la ilustración encaja con el contenido pero no es lo suficientemente atrayante para lectores potenciales. Punto a su favor es que Booket especifique sobre la misma portada, en la esquina inferior izquierda, el género al que esta obra pretende pertenecer: ciencia ficción.

TENER CIFI TIENE, PERO...
Digo "pretende" porque creo que la autora se ha quedado corta en el aspecto "cifi" de la historia. Para empezar lean primero la sinopsis oficial.

Ziénaga es un lugar perfecto y seguro. Aislada, protegida y autoabastecida, la ciudad brinda a sus habitantes todo tipo de comodidades y placeres. Es un paraíso de cemento y neón, bajo un cielo invariablemente gris durante el día y anaranjado por la noche. Pero en los foros de los cazadores de antigüedades se habla de otro mundo fuera de los muros de la ciudad.

Un mundo muy diferente al de las versiones oficiales, según las cuales un desierto inhóspito rodea las escasas zonas habitables del planeta. Sin embargo, las autoridades estatales se apresuran a sofocar estos rumores y los llamados «misticoides» son considerados rebeldes y castigados por el sistema. Un atardecer, a la hora entreluz, mientras se dirige con sus amigos al burdel de lujo más afamado de la metrópoli, Perseo Stone tomará una decisión.

Espoleado por el recuerdo de su madre, condenada por ser una rebelde, decidirá desafiar el sistema para averiguar que hay más allá de los límites de la ciudad. Para ello llevará a cabo un plan insólito que hará tambalear todo su mundo.


Supongo que el argumento les habrá sonado distópico, a uno de esos reflejos futuristas y oscuros de nuestra sociedad. Sin embargo, el núcleo de esta obra es la búsqueda de Perseo de algo más allá de esa realidad gris en la que vive y la reconciliación con la memoria de su madre. No pretende cambiar la sociedad de Zienaga, sólo comprobar si hay algo fuera de los límites físicos y mentales de esa ciudad estado. Es, pues, un viaje personal de descubrimiento, una aventura de iniciación a la madurez. Una historia que algunos podríamos etiquetar como literatura juvenil y que pudiera haberse desarrollado en cualquier era y cualquier entorno. La ciencia ficción en esta obra sirve básicamente de elemento decorativo y utilitario, nada más que algo circunstancial en el desarrollo de la obra.

Permítanme explicarles cómo es el mundo descrito en Ciudad sin estrellas. Un cataclismo denominado la Hecatombe ha provocado que la humanidad haya quedado reducida a la población que vive en los veinte únicos territorios habitables que quedan en la Tierra. Son denominados zonas B, la B es una simplificación del término "biozona". Hay otras zonas, algunas de uso militar y otras denominadas Z que sólo son mencionadas en el libro. ¿Quizá haya zombis en ellas? No me extrañaría mucho, la verdad.

Las biozonas se comunican entre ellas lo justo, mediante escasos encuentros gubernamentales y transmisiones de telecomunicaciones. Esencialmente, cada zona es una enorme ciudad estado (como la Megacity One donde Juez Dredd es LA ley). Viven de modo autárquico por razones nunca especificadas por la autora. Y algo muy importante, más allá de las fronteras de esas megaurbes no hay más que un desierto yermo. Todo esto y unos cuantos detalles más son especificados en las dos primeras caras de la historia, una primera introducción con el tamaño justo que ya empieza a insinuar la situación de estancamiento en la que vive nuestra especie en ese futuro.

Aquí los más veteranos lectores y cinéfilos del género se habrán dado cuenta de por qué aludí antes a La fuga de Logan. En la película (supongo que también en la serie posterior), los habitantes de la que parecía ser la última ciudad en la Tierra no se planteaban salir de allí. El mundo fuera de la colonia era un yermo radiactivo totalmente inhóspito. O eso les hacía creer el sistema.

ALGO LE FALTA AL DESARROLLO DE LA HISTORIA
Tranquilos, no les voy a reventar la lectura de este título. Como ya he indicado antes, el corazón de esta obra no radica en la ciencia ficción sino en las circunstancias personales del protagonista. Sus problemas familiares, su viaje y retorno a Ziénaga y las tremendas consecuencias de todo ello son el motor de la novela, la cual funciona razonablemente bien. Sin embargo, no la puedo considerar más que una obra menor, una de esas que entretienen pero que tampoco dejan una huella significativa en el lector (especialmente en aquel curtido en el género).

Entiendo que la autora quiso usar la excusa del viaje del protagonista como vehículo para mostrar las miserias de Zienaga. Las familias desestructuradas o rotas son la norma en esa ciudad, los ciudadanos viven totalmente inmersos en una sociedad ultratecnológica y son adoctrinados en no creer nada que no sea científicamente probado. De hecho, se les enseña desde niños el siguiente lema: "Palpable, medible, comprobable." Todo lo que se salga de esa regla debe ser rechazado. Es una sociedad en la que no existe el misticismo o la búsqueda de la trascendentalidad. Viven en un contínuo gris sin un horizonte a la vista.

Aún así hay gente que se sale de la norma: los cazadores de antigüedades buscan restos de aquel pasado que el régimen no les explica, y los misticoides son aquellos que proyectan sus pensamientos hacia cosas menos terrenales. Ambos grupos son peligrosos para el sistema y son perseguidos y encarcelados, algo que sucedió a la propia madre de Perseo por atreverse a hablar de "cosas raras". Todo esto sumado a la mala relación que tiene el protagonista con su padre y el formar parte de un foro de cazadores de antigüedades, impulsaran al joven Stone a comprobar si hay algo fuera de la ciudad estado. Esto suena bien contado así, pero Montse de Paz ha desarrollado la historia más como un tema de rebeldía juvenil que como de aventura de ciencia ficción.

DE CARENCIAS Y FALLOS TÉCNICOS
La gran carencia de la obra es la de no relatar con detalle el viaje de Perseo fuera de la ciudad. La autora priva al lector de ver cómo transforma al protagonista lo que descubre más allá de las inmediaciones desoladas de la ciudad. Lo que hace es centrarse en las consecuencias para los allegados al muchacho (lo llamo muchacho pero Perseo tiene dieciocho años) y a la misma ciudad. Digamos que, sin querer, la prepara bastante gorda y acaba provocando una situación que llega a implicar (y enfrentar) a la policía y el ejército de Ziénaga. Sin embargo, por muy gordo que sea el follón no deja de ser una chiquillada, un acto rebelde de adolescencia. Perseo no tiene aspiraciones de cambiar la sociedad de Ziénaga a partir de lo que ha descubierto, sólo piensa en compartirlo con sus amigos.

No he dicho toda la verdad sobre cómo "no-narra" Montse de Paz la aventura de Perseo. Cuenta su salida, su retorno y, de pasada, algunos momentos vividos por el joven mientras estuvo fuera de la ciudad. Un error porque deja al protagonista fuera de juego mientras se nos cuentan cosas que no importan tanto en comparación. Aunque quizá haya sido lo mejor porque es algo difícil de creer. Que alguien sin experiencia alguna en supervivencia extrema se lanze a explorar un territorio totalmente desconocido para él, sin conocer apropiadamente la flora y fauna, sin apoyo alguno y sin saber donde hay fuentes de agua potable resulta muy difícil de creer. Pero mucho.

Luego está el problema de la idealización. Lo que Perseo encuentra más allá de Ziénaga le parece tan bonito, tan abrazable, que resulta normal que, en comparación, la megaciudad parezca una gigantesca tumba ultratecnológica. Lo peor de esto es que, tal y como lo narra, la autora parece estar renegando de la ciencia y abrazando una percepción idealista y mística de la naturaleza. Se olvida totalmente que la vida salvaje es tremendamente dura y no entiende de idealizaciones, misticismos ni cualquier otra clase de paja mental humana. Tan malo es ser un racionalista radical (la sociedad de Ziénaga) cómo sólo tener ideas sin base real en la cabeza (los misticoides).

De los personajes secundarios diré que cumplen su papel razonablemente bien, especialmente haciendo de reflejo a veces paródico de nuestra sociedad actual. Sin embargo, esta parodia roza el simplismo al mostrar a los militares y los policías como gente un tanto corta de miras, muy metidas en el sistema que protegen. Podría extenderme más hablando de algunos de los que destacan, como la madame Amanda pero a donde realmente quiero llegar es...

¡A los fallos técnicos! La historia principal se desenvuelve bien, con ritmo y sentido pero las circunstancias en las que sucede presentan problemas.
  • Todas las biozonas son independientes entre sí, funcionando de hecho en un régimen de autarquía extremo. Esto es difícil de creer, los recursos naturales no estan distribuidos equitativamente por la corteza terrestre. Esto hecho sólo ya debería forzar al comercio entre zonas.
  • A pesar del rechazo a las supersticiones y los misticismos, en las biozonas hay arte. Tienen arquitectura, videojuegos, música y otras representaciones artísticas. Y que me ahorquen si hacer todo eso no implica a veces un buen grado de "misticismo".
  • Perseo escapa por una brecha en la verja (¿Una simple verja?) que rodea Zienaga, un desperfecto que las autoridades no se molestan en arreglar. Si tan preocupados están de que nadie salga fuera, ¿a qué viene obviar ese desperfecto?
  • Ni siquiera el ejército parece estar al tanto de lo que sucede más allá de las lindes de la ciudad. Esto es increíble pues cuentan con satélites en órbita. De hecho, resulta difícil de creer que no haya acontecido ya alguna rebelión incitada por algún militar o autoridad que comunique la verdad a sus conciudadanos.
  • Cuando salen las armas a relucir, la autora menciona al "lanzador láser ultrasónico". Casi se me desprenden las retinas al leer tal cosa. Con poner "pistola láser" hubiese bastado, gracias.
  • Lo de la increíble supervivencia de Perseo fuera de Zienaga ya lo he mencionado...
  • Pero no su tremenda inocencia al volver. No se esperaba, aunque hubiera debido, los problemas tan serios con los que se acaba enfrentando tras su vuelta.

SINCERAMENTE, NO ME PARECE DE PREMIO
La historia es sencilla de seguir y rápida de leer, pero todo el potencial que tenía como ciencia ficción queda diluido en un relato de paso a la madurez. Quiero creer que quienes premiaron a Ciudad sin estrellas con el Minotauro vieron en ella una crítica a nuestra sociedad cada vez más tecnificada y enajenada tanto en lo personal como en lo social. Lo siento pero para mí no es así, los elementos especulativos y futuristas son sólo decoración y tampoco especialmente buenos o novedosos. Peor aún es el regusto que deja al final: el racionalismo y el pensamiento científico quedan en muy mal lugar con respecto al pensamiento mágico y el misticismo. Sin embargo, buscar la trascendencia no está reñido con tener los pies bien asentados en la tierra.

FICHA TÉCNICA
Título: Ciudad sin estrellas
Autora: Montse de Paz
Sello editorial: Booket
Premios: Minotauro 2011
Primera edición: Marzo de 2012
Páginas: 251
ISBN: 978-84-450-0010-6

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